Cuando se realiza una rinoplastia es necesario mantener la nariz quieta. Moverla involuntariamente o hacer gestos con ella debe evitarse por completo lo antes posible. En ocasiones, nos resulta imposible poder erradicar todos los movimientos o gestos que hacemos con la nariz, provocando así que la herida o puntos no se recuperen y sanen correctamente.
Para evitar complicaciones en el periodo postoperatorio de una rinoplastia el especialista suele utilizar una férula nasal.

¿Qué es la férula nasal?
Una férula nasal post rinoplastia es un dispositivo que se coloca encima de la nariz para estabilizar la zona después de haber pasado por una operación quirúrgica en esa zona. Entre otras utilidades, puede servir para inmovilizar la zona con el fin de prevenir que el tejido propio de la cicatrización pueda bloquear la zona, dando lugar a problemas en la salud de la persona.
Hay varios tipos de férulas nasales post rinoplastia según donde se necesite colocarla:
- Internas. Son una serie de tapones que se colocan en el interior de la nariz. Está constituida de silicona, que comprime la pared nasal ayudando que no se produzcan hemorragias y que la zona no se mueva, ayudando a cicatrizar más rápido la zona sin complicaciones. Al estar constituido por este material, permite una fácil y cómoda extracción llegado el momento, que suele producirse a los 7 días de haberse sometido a la intervención. Permiten pasar el aire gracias a forma de arco que tienen.
- Externas. Sin cintas hipoalergénicas que se ponen sobre la nariz después de haberse sometido a una rinoplastia con el fin de comprimir la zona para evitar movimientos bruscos. Está hechas de diversos materiales blandos que permiten adaptarse adecuadamente a la zona afectada. Una vez colocada, se procede a endurecerlo para que no se vuelva a mover.
¿Cómo se quita una férula nasal?
Tanto las férulas internas como externas deben ser extraídas por un especialista, nunca por nosotros mismos. Así, se debe ir un día marcado por tu doctor a consulta para observar cómo se encuentra la zona intervenida y retirar la férula si se ve necesario.
Ambas se extraen con unas pinzas que, poco a poco y con cuidado, van extrayendo la férula de la nariz. Si es interna, se introducirá esta herramienta dentro de la nariz para enganchar la férula y sacarla. Se notará un alivio instantáneo. Por otro lado, la externa deberá separar con las mismas pizas con el fin de despegar esto de la nariz.

¿Qué ventajas tiene las férulas nasales?
- Evita que se desplacen los huesos donde se ha realizado una cirugía. Puede ser que en la rinoplastia fracturen huesos para poder realizar la modificación de la nariz, por lo que se necesita un instrumento que agarre la zona y evite que los movimientos involuntarios puedan afectar a la operación.
- Protege la zona. Aunque no es común, puede suceder que nos demos algún golpe justo en la zona intervenida. La férula nasal permite proteger la zona de choques o colisiones que puedan suceder. Basta que te operes de la nariz para recibir un golpe en esa parte del cuerpo.
- Reduce la inflamación y evita hemorragias. Al comprimir la zona, consigue eliminar consecuencias desfavorables de la operación, como pueden ser la inflamación o la aparición de hemorragias.
- Comprime la zona. Es muy importante que, después de una rinoplastia, la zona quede comprimida. Gracias a la férula, ahorramos esfuerzos en mantener la nariz apretada.
En Rinoplastia Valencia somos expertos en rinoplastia y te ayudamos con el postoperatorio de tu intervención. Si quieres saber más sobre nosotros, ponte en contacto. Estaremos encantados de atenderte y asesorarte.




