Siempre se desea tener un buen postoperatorio, sea el origen de la causa la que sea. Cuidarnos y seguir las instrucciones de los especialistas ha de ser clave a la hora de saber cómo tratarnos después de una intervención.
El después de una operación de rinoplastia no suele ser demasiado doloroso. Si bien es cierto que puede causar alguna molestia en la nariz, no provoca mucha aflicción en la mayoría de los casos.
Aun así, es necesario seguir una serie de consejos para conseguir una buena recuperación cuanto antes.

¿Cuáles son estos consejos?
Mantener la cabeza elevada
Dormir en cualquier cirugía es vital para conseguir una evolución favorable. En el caso de haber sufrido una rinoplastia, es mejor dormir siempre boca arriba. Esta postura ayuda tanto a tu sistema inmunológico como a proporcionar mucho más flujo sanguíneo en la zona operada.
Pese a ello, hay muchas personas que no están acostumbradas a dormir de esta forma, es por ello por lo que se recomienda poner debajo de la cabeza varias almohadas para evitar que el cuerpo se gire hacia otro lado. Además, conseguirás que la zona operada esté más alta, consiguiendo mejores resultados.
Lavar las fosas nasales
Durante los siguientes días después de la operación se puede lavar la nariz. Aunque esto dependerá de lo dicho por el especialista, se puede realizar una limpieza con espray de agua de mar o agua salina para eliminar la sangre seca. También, se puede utilizar bastones de los oídos y, mojados con agua oxigenada, frotar las zonas externas de la nariz para eliminar o reducir las costras que puedan salir.
Aplicar frío en la zona
Es importante evitar el calor. Después de la operación, se recomienda aplicar frío en las zonas cercanas a los ojos, rodeando la nariz, gasas o férulas. El frío proporciona al cuerpo un efecto antinflamatorio, reduciendo la hinchazón y mejorando los moratones que puedan haberse creado por la intervención. Puede hacerse con manzanillas heladas o con hielos.

Evitar el ejercicio físico
Durante el primer mes desde la operación se debe evitar realizar ejercicio que sea demasiado fuerte. Esto no quiere decir que se deba eliminar por completo el deporte, ya que los paseos cortos y tranquilos sí se pueden hacer.
Es importante no quedarse siempre sentado, ya que cualquier trayecto corto que se puede hacer va a beneficiar el flujo de la sangre por nuestro cuerpo y, por tanto, va a favorecer la mejora de la herida.
Si los paseos van a ser al aire libre, es recomendable no realizarlos cuando hace sol, ya que los rayos pueden provocar daños físicos adicionales.
No usar gafas
Es importante no utilizarlas, ya que pueden mover los huesos nasales al apoyarse sobre ellos.
Estos son algunos de los consejos que deberás tener en cuenta después de haberte sometido a una rinoplastia.
En Rinoplastia Valencia somos expertos en rinoplastia y te ayudamos con el postoperatorio de tu intervención. Si quieres saber más sobre nosotros, ponte en contacto. Estaremos encantados de atenderte y asesorarte.




